Su diseño elegante y audaz alberga el movimiento que presenta innovaciones revolucionarias: el calibre 7135. Más fino que la mayoría de movimientos de la marca, está diseñado para funcionar a una frecuencia elevada de 5 hercios y pone la excelencia al servicio del rendimiento.
El calibre 7135, íntegramente desarrollado y manufacturado de forma interna, funciona a una frecuencia excepcional de 5 hercios, o 36 000 alternancias por hora, una cadencia sin precedentes en Rolex. Posibilita que el reloj muestre la hora con una exactitud de décimas de segundo. También presenta un diseño particularmente atractivo. A través del fondo transparente del reloj, se puede admirar el resplandor de la masa oscilante en oro amarillo, así como la decoración Côtes de Genève Rolex que lucen los puentes.